La nueva norma busca reducir riesgos en las llegadas masivas del ciclismo.
La Unión Ciclista Internacional ha reforzado su reglamento para las llegadas masivas. Desde el 1 de julio de 2026, la recta final deberá ser tan larga como sea posible y medir al menos 200 metros. La modificación, publicada el 8 de junio, entrará en vigor antes del Tour de Francia, que arrancará el 4 de julio en Barcelona.
La medida acota uno de los momentos más delicados del ciclismo en carretera. En un sprint, el pelotón llega a gran velocidad, los corredores cambian de trayectoria y cualquier obstáculo tardío reduce el margen de reacción. Una recta más amplia no elimina el riesgo, pero hace la disputa más legible.
El reglamento ya obligaba al responsable de seguridad a vigilar el tramo final. La novedad está en convertir esa indicación general en un criterio concreto: al menos 200 metros en línea recta antes de la meta cuando se trate de una llegada masiva.
El cambio llega tras varias metas discutidas en 2026. En el Giro de Italia masculino, una etapa en Nápoles incluyó un giro en U sobre adoquines dentro del último kilómetro. La lluvia añadió dificultad y dos corredores que iban delante cayeron antes de la disputa final.
En el Giro femenino también se criticaron finales con varias curvas, y en una prueba austriaca una curva situada a unos 50 metros de la línea terminó con una caída. La nueva regla no blinda por completo la seguridad: un trazado puede cumplir el mínimo y seguir siendo discutible si el acceso a la recta es complejo. Aun así, reduce la ambigüedad.
Basado en: James Moultrie, Cyclingnews
