La nueva norma busca reducir riesgos en las llegadas masivas del ciclismo.
La UCI cambia una regla para los finales al sprint. Desde el 1 de julio de 2026, la recta de meta debe ser lo más larga posible. También debe medir, como mínimo, 200 metros.
Esta norma cuenta mucho en las llegadas masivas. En esos finales, muchos ciclistas llegan juntos y muy rápido. Cada corredor busca un hueco para pasar. Si la calle gira, se estrecha o tiene un suelo difícil, el peligro crece.
Por eso la UCI quiere que el último tramo sea más claro. Una recta larga da más espacio antes de la línea. También ayuda a que los corredores preparen el sprint sin tantos cambios de dirección.
El cambio llega después de varios finales discutidos en 2026. En el Giro de Italia masculino, una etapa en Nápoles tuvo un giro en U sobre adoquines dentro del último kilómetro. Había llovido y dos corredores que iban delante cayeron antes del sprint.
También hubo dudas en el Giro de Italia femenino y en una carrera en Austria. Allí se habló de curvas muy cerca de la meta. Son detalles pequeños en el mapa, pero pueden ser muy importantes cuando el pelotón llega lanzado.
La nueva regla no quita todos los riesgos. Por ejemplo, el final de Nápoles quizá habría sido válido, porque después del giro había más de 300 metros rectos. Aun así, la idea es sencilla: dar más espacio y hacer las metas de sprint menos peligrosas.
Basado en: James Moultrie, Cyclingnews
