Un pulpo diminuto hallado en aguas profundas de las Galápagos ayuda a mostrar la diversidad aún desconocida del Pacífico.
A casi 1.800 metros de profundidad, en una montaña submarina cercana a las Galápagos, ha aparecido una especie de pulpo nueva para la ciencia. El animal, bautizado como Microeledone galapagensis, destaca por su pequeño tamaño y por sus brazos de azul oscuro.
El primer encuentro tuvo lugar en 2015, durante una campaña de diez días. Un vehículo submarino dirigido desde la superficie avanzaba sobre el sedimento cuando grabó al cefalópodo. Se observaron cuatro individuos parecidos, pero solo uno fue recogido para su estudio.
El ejemplar mide alrededor de 10 centímetros, una escala propia de la palma de una mano, pero no era juvenil. Presenta ventosas desarrolladas y 13 huevos en los ovarios, señales claras de madurez. Esa miniaturización podría permitir una reproducción más temprana y ayudarle a evitar depredadores.
En el Field Museum de Chicago, la identificación se basó en tomografía computarizada. Los escáneres permitieron reconstruir en 3D estructuras internas útiles para separar especies sin diseccionar el único ejemplar. Es el primer pulpo descrito exclusivamente mediante imágenes de CT.
La forma corta y gruesa de los brazos apunta a un comportamiento excavador. Si al remover el sedimento activa presas bioluminiscentes, las zonas oscuras de la piel podrían ocultar esos destellos durante la alimentación. La única especie conocida del mismo género vive frente a Nueva Caledonia, lo que deja abierta la posibilidad de hallar más Microeledone en el Pacífico.
Basado en: Gennaro Tomma, Science News
