La misión MAVEN observó en Marte un efecto asociado al viento solar que antes solo se conocía en magnetosferas.
La misión MAVEN de la NASA ha proporcionado la primera observación exhaustiva del efecto Zwan-Wolf en la atmósfera de Marte, un hallazgo que lleva a un nuevo contexto un fenómeno conocido hasta ahora en magnetosferas planetarias. La señal apareció en diciembre de 2023, cuando una fuerte perturbación solar modificó el entorno marciano.
Descrito por primera vez en 1976, el efecto Zwan-Wolf comprime y redistribuye partículas cargadas a lo largo de estructuras magnéticas. En la Tierra ayuda a desviar el viento solar gracias a una magnetosfera global. Marte no posee ese escudo estable: su interacción con el viento solar genera una magnetosfera inducida y cambiante.
El estudio, liderado por Christopher Fowler y publicado en Nature Communications, localiza el fenómeno en la ionosfera marciana, por debajo de los 200 kilómetros. Al cruzar datos de varios instrumentos de MAVEN, el equipo descartó alternativas y concluyó que la tormenta solar había intensificado un proceso que quizá ocurre de forma continua, aunque normalmente por debajo del umbral de detección.
La importancia del resultado va más allá de una curiosidad física. Ayuda a explicar cómo el Sol altera la dinámica de la atmósfera de Marte, algo relevante para orbitadores, equipos en superficie y futuras misiones. También ofrece un marco para comparar mundos sin campo magnético global, como Venus o Titán. MAVEN, en órbita desde 2014, perdió la señal con la Tierra el 6 de diciembre de 2025, situación que la NASA evalúa.
Basado en: Willow Reed, NASA Science
