Un gran estudio de genes y fósiles cambia la historia conocida sobre el origen de los murciélagos.
Una gran investigación genética sitúa el origen de los murciélagos en Europa hace unos 65 millones de años. El resultado cambia varias ideas anteriores, que señalaban Asia, África o América del Norte como posibles lugares de origen unos 15 millones de años después.
Para reconstruir esta historia, 137 científicos reunieron datos de las 21 familias de murciélagos conocidas. Prepararon nuevas secuencias genéticas de 41 especies y las combinaron con las de otras 62. Además, estudiaron 44 fósiles. Así pudieron crear un árbol familiar más completo y seguir los desplazamientos del grupo por el planeta.
El análisis indica que el vuelo verdadero y la ecolocalización aparecieron pronto, hace cerca de 50 millones de años. La ecolocalización permite a los murciélagos producir sonidos y orientarse al escuchar su eco. Un fósil de esa época, hallado en el sur de Francia, ocupa una de las ramas más antiguas del árbol y muestra señales de un sistema de ecolocalización avanzado.
Desde Europa, los primeros murciélagos se extendieron con rapidez por África. Más tarde alcanzaron Asia, América y Australia. La aparición temprana del vuelo y de la orientación mediante ecos ayuda a entender su expansión. En la actualidad existen más de 1.500 especies.
Este nuevo árbol familiar facilitará el estudio de su larga vida y de su resistencia a algunas enfermedades. También puede mejorar su protección. Los murciélagos cumplen funciones esenciales: polinizan plantas, dispersan semillas y comen grandes cantidades de insectos. Aun así, queda por descubrir cómo era el antepasado común de todas las especies vivas.
Basado en: Sascha Pare, Live Science
