GPTZero afirma que muchas referencias de un informe de KPMG sobre IA no apoyaban sus datos.
El informe que KPMG publicó en octubre de 2025 sobre inteligencia artificial con agentes ha terminado ilustrando uno de los riesgos más repetidos en torno a esta tecnología: la producción de información aparentemente sólida, pero difícil de verificar. El documento presentaba la IA agéntica como una herramienta capaz de redefinir la experiencia de clientes y organizaciones.
La revisión de GPTZero cuestionó la base factual del informe. Según sus conclusiones, únicamente 5 de las 45 citas remitían de manera correcta a las fuentes que debían sostenerlas. El resto incluía referencias imprecisas, atribuciones erróneas o afirmaciones que no aparecían en los documentos enlazados.
El problema no se limitaba a notas a pie de página defectuosas. GPTZero afirmó que cerca de la mitad de las afirmaciones comprobables eran falsas, no estaban respaldadas o se apoyaban en una fuente inadecuada. Algunos casos de uso empresarial de IA quedaban así en entredicho.
Entre los casos citados estaba el de Emirates. El informe describía a Sara como un chatbot móvil capaz de conversar con pasajeros y modificar vuelos. La revisión sostuvo que Sara era, en realidad, una asistente robot anunciada en 2023 y sin capacidad para cambiar reservas.
El episodio resulta incómodo para una firma que asesora sobre transformación tecnológica. También recuerda que la verificación de fuentes sigue siendo necesaria aunque el formato parezca profesional.
KPMG retiró el informe de parte de sus sitios web mientras investiga cómo llegó a publicarse. La firma aseguró que la precisión y la integridad son esenciales, y recordó que el uso responsable de IA exige supervisión humana y verificación independiente.
Basado en: Carly Page, The Register
