ViajesAugust 29, 2026

Mongolia, un destino de grandes espacios

Mongolia: naturaleza abierta, cultura nómada y viajes con guía

Fot. Gabideen, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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Mongolia ofrece desiertos, caballos salvajes, festivales tradicionales y grandes paisajes poco poblados.

Mongolia ocupa un territorio enorme entre China y Rusia, pero tiene muy pocos habitantes para su tamaño. Es el país con menor densidad de población del mundo, con unas cinco personas por milla cuadrada. Fuera de Ulán Bator, el viajero encuentra estepa, montañas, desierto y pocas carreteras asfaltadas. Las distancias son parte del viaje.

Uno de los lugares más conocidos es el Gobi, el sexto desierto más grande del mundo. No todo es arena: muchas zonas son de roca y allí viven familias ganaderas con camellos, caballos y cabras de cachemira. El paisaje puede parecer vacío al principio, pero está unido a una vida rural muy activa.

En el Gobi destacan los Acantilados Llameantes, llamados así por el color rojizo de su arenisca. En los años veinte se encontró allí el primer nido fosilizado de huevos de dinosaurio. Los fósiles pertenecen al Estado y no se pueden sacar del país. Esa norma protege un patrimonio valioso.

Otra parada importante es el parque nacional Hustai, a unos 100 kilómetros de Ulán Bator. Allí viven los caballos de Przewalski, llamados takhi en Mongolia. Se consideran los únicos caballos realmente salvajes del mundo. Después de ser declarados extintos en libertad en los años sesenta, fueron reintroducidos en 1992. Hoy hay unos 380 ejemplares en Hustai.

La cultura también marca la experiencia. El festival Naadam reúne lucha, tiro con arco y carreras de caballos cada verano. En octubre, el Festival del Águila Dorada celebra una tradición kazaja de caza con águilas. Para salir de la capital conviene contratar un guía, llevar efectivo y conocer gestos básicos de respeto, como aceptar comida o té con cuidado.

Basado en: Mae Hamilton, Travel + Leisure