Un estudio muestra que Saxifraga candelabrum atrapa insectos y aprovecha sus nutrientes.
Saxifraga candelabrum, una planta con flores de ambientes alpinos chinos, ha sido confirmada como representante de una nueva línea de plantas carnívoras. La especie habita en la región de la meseta Qinghai-Tíbet y las montañas Hengduan, donde sus pelos glandulares y pegajosos actúan como pequeñas trampas para insectos.
La investigación enlaza con una intuición que Charles Darwin formuló en 1875. Al estudiar el género Saxifraga, Darwin planteó que algunas de sus especies podían ser carnívoras porque sus pelos retenían insectos. La hipótesis era sugerente, pero necesitaba más pruebas: en botánica, capturar una presa no basta. Una planta carnívora debe combinar captura, digestión y absorción de nutrientes animales.
Para comprobarlo, los investigadores reunieron observaciones de campo, ejemplares conservados y pruebas fisiológicas. En 43 de 45 plantas examinadas aparecieron insectos adheridos a los pelos, y los ejemplares adultos acumulaban una media de 71 presas. Esa frecuencia indicaba que no se trataba de un fenómeno accidental.
Las pruebas posteriores reforzaron esa lectura. La detección de actividad de fosfatasa apuntó a una capacidad digestiva comparable a la de otras plantas carnívoras. Además, al ofrecerle moscas marcadas con nitrógeno estable, los investigadores observaron un aumento de ese nitrógeno en los tejidos de Saxifraga candelabrum. Los controles no carnívoros no mostraron el mismo patrón.
La genética añadió otra pista: la especie comparte rasgos con plantas carnívoras de evolución independiente. En conjunto, los datos respaldan una idea planteada hace más de siglo y medio, y muestran cómo una flor de montaña puede aprovechar recursos animales.
Basado en: Chinese Academy of Sciences, Phys.org
