CienciaSeptember 17, 2026

Un mundo recién nacido pone a prueba la teoría planetaria

Elias 2-24 b, el planeta más joven conocido

Fot. NASA, Wikimedia Commons, Public domain

C1

Un exoplaneta de menos de un millón de años permite observar cómo nace un mundo gigante.

Elias 2-24 b, un exoplaneta de menos de un millón de años, establece un nuevo récord de juventud planetaria. Continúa incorporando materia dentro del disco de gas y polvo que envuelve a su estrella. Hasta ahora, los mundos más jóvenes conocidos superaban los cinco millones de años, por lo que este hallazgo abre una ventana a una etapa difícil de observar.

Situado a unos 450 años luz de la Tierra, posee una masa comparable a la de Júpiter. No obstante, gira a una distancia equivalente a 55 veces la que separa nuestro planeta del Sol. Durante su crecimiento ha excavado un hueco en el disco, una huella que señaló dónde podía esconderse el cuerpo en formación.

Las pistas iniciales aparecieron hace una década. ALMA identificó la abertura y otro telescopio captó en ella un tenue foco luminoso. La señal no bastaba para confirmar el descubrimiento: podía proceder de una estrella de fondo o de un defecto instrumental.

Los investigadores recurrieron entonces al archivo del observatorio Keck y relacionaron observaciones de 2018 y 2020. El desplazamiento del punto coincidía con el esperado para un planeta. La detección también dependió de un coronógrafo, capaz de bloquear el brillo estelar para revelar cuerpos mucho más débiles ocultos entre el polvo.

Los cálculos vigentes estiman que un planeta de masa joviana tarda unos cinco millones de años en formarse a la distancia de Júpiter respecto al Sol. En una órbita tan remota, el proceso debería prolongarse aún más. Elias 2-24 b pone en cuestión esa previsión y sugiere que los modelos están incompletos. Estudiarlo permitirá afinarlos y entender mejor cómo pudo ser nuestro sistema solar durante su infancia.

Basado en: Ashley Balzer, NASA Science