El nuevo centro de máxima seguridad busca frenar el crimen organizado, pero también reabre el debate sobre los derechos civiles.
Costa Rica ha abierto una nueva cárcel de máxima seguridad en Alajuela. Su nombre es Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado, o CACCO. Tiene espacio para 5.100 personas. Es una cifra muy alta: equivale a una quinta parte de todos los presos del país. La presidenta Laura Fernández presentó el centro el 14 de octubre.
Los primeros presos llegarán a finales de octubre. El Gobierno quiere controlar mejor las cárceles y reducir la presencia de grupos criminales dentro de ellas. Para el ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, el nuevo centro puede ayudar a conseguir estos objetivos.
Durante mucho tiempo, Costa Rica tuvo menos violencia que otros países cercanos. Sin embargo, la situación ha cambiado. En 2023 hubo 905 homicidios, el número más alto de su historia. En 2024 hubo 876 y, en 2025, 873. Los expertos relacionan parte de esta violencia con las luchas entre grupos por las rutas de la droga.
La nueva cárcel recuerda al modelo del presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Desde 2022, su Gobierno ha detenido a muchas personas y ha dado más poder a la policía y al ejército. Los homicidios han bajado, pero varias organizaciones denuncian abusos, detenciones sin cargos y malas condiciones en las cárceles. El modelo también interesa a otros países de América Latina. Por eso hay un debate: muchas personas piden más seguridad, mientras otras temen perder derechos básicos.
Basado en: Al Jazeera Staff y Reuters, Al Jazeera
