La doble actividad diplomática y empresarial de Jared Kushner abre un nuevo debate sobre las normas éticas de Estados Unidos.
Un diputado demócrata de Estados Unidos abrió una investigación sobre Jared Kushner el 6 de octubre. Kushner es yerno del presidente Donald Trump. Trabaja para el Gobierno como enviado de paz, pero no recibe un sueldo. Participa en conversaciones sobre Gaza, Ucrania y otros conflictos.
A la vez, Kushner es dueño de Affinity Partners, una empresa de inversión. Gran parte de su dinero viene de gobiernos extranjeros. Arabia Saudí invirtió 2.000 millones de dólares después de que Kushner dejara la Casa Blanca en 2021. En marzo de 2024, casi todo el dinero gestionado por la empresa procedía del extranjero, sobre todo de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
Affinity también es el mayor accionista de Phoenix Financial, un grupo israelí. Phoenix tiene acciones en al menos nueve empresas que venden material al Ejército de Israel. La situación causa dudas porque Kushner participa en las negociaciones entre Israel y Hamás. Además, ha colaborado en un posible negocio con activos de una petrolera rusa.
Kushner afirma que no decidió las inversiones de Phoenix. También dice que sus negocios no influyen en su trabajo político. Los investigadores demócratas quieren documentos y explicaciones, pero no pueden exigirlos porque los republicanos controlan el Congreso. Piden a la Casa Blanca que aclare qué normas éticas debe cumplir y si tiene que apartarse de algunas negociaciones. También quieren reglas más claras para antiguos altos cargos que hacen negocios con otros gobiernos.
Basado en: Sarah Leah Whitson, Foreign Policy
