Nuevas investigaciones exploran si la Tierra hizo parte de su propia agua.
La Tierra tiene mares y océanos, pero los científicos todavía no saben con seguridad de dónde vino toda esa agua. Durante mucho tiempo pensaron que llegó desde el espacio. Primero miraron a los cometas, que son cuerpos con hielo. Después miraron a los asteroides, que son más rocosos.
El problema es que el agua de muchos cometas no se parece mucho al agua de la Tierra. Los científicos comparan una señal química del hidrógeno. En varios cometas, esa señal era distinta. Algunos asteroides sí tienen agua más parecida, pero tampoco explican todo. La pregunta es difícil porque hablamos de una Tierra muy joven, de hace miles de millones de años.
Ahora existe otra idea. Tal vez la Tierra hizo una parte de su propia agua. Al principio, el planeta estaba muy caliente y tenía un océano de roca fundida, llamado magma. Si había mucho hidrógeno alrededor y oxígeno dentro del magma, esos elementos podían unirse y formar agua.
En laboratorios, algunos equipos han probado reacciones parecidas. Usaron mucha presión, diamantes y láseres para imitar condiciones extremas. En esos experimentos, el hidrógeno y la roca caliente produjeron mucha más agua de lo esperado. Aun así, no es una prueba final para la Tierra, porque nadie sabe cuánto hidrógeno tenía su atmósfera joven.
Por eso, la respuesta puede ser una mezcla. Algo de agua llegó quizá con asteroides o cometas, y algo pudo nacer dentro del propio planeta. Entender este origen ayuda a estudiar la Tierra y también otros mundos donde podría existir vida.
Basado en: Robin George Andrews, Quanta Magazine
