Nuevas investigaciones estudian qué forma real puede tener un universo que parece plano.
Las observaciones modernas indican que el universo es plano a gran escala. Esto no quiere decir que el cosmos sea una superficie plana, sino que su geometría se parece a la de un espacio sin curvatura. Aun así, queda una pregunta: cuál es su forma completa.
Los cosmólogos usan el fondo cósmico de microondas para estudiarla. Esa radiación procede de una etapa muy temprana, unos 370.000 años después del big bang. Entonces el universo dejó de ser una sopa caliente y opaca, y la luz empezó a moverse con libertad.
El mapa de esa radiación es casi igual en todas las direcciones, pero tiene pequeñas variaciones. Su tamaño permite comparar teoría y datos. Si el espacio fuera curvo como una esfera, las señales se verían más grandes. Con curvatura negativa, se verían más pequeñas. Las medidas apuntan a un espacio plano.
La planitud no obliga a una única forma. Un ejemplo sencillo es un donut: su superficie puede construirse uniendo lados opuestos de una hoja flexible, aunque desde fuera parezca curva. En tres dimensiones ocurre algo parecido. Werner Nowacki demostró en 1934 que existen 18 espacios planos posibles.
Ocho son no orientables, porque un viajero podría volver al punto de partida con derecha e izquierda cambiadas, algo que choca con la física conocida. Quedan diez candidatos, desde un espacio infinito hasta versiones cerradas y repetidas. La colaboración COMPACT revisa datos del fondo cósmico para buscar huellas de esas formas.
Basado en: Manon Bischoff, Scientific American
