El exlanzador falleció a los 83 años tras una carrera marcada por una operación histórica.
Tommy John, uno de los lanzadores más reconocibles del béisbol estadounidense, ha muerto a los 83 años en su casa de Bradenton, Florida. Su agente comunicó que falleció el sábado por la noche mientras recibía cuidados paliativos. Poco antes, los Yankees habían difundido un mensaje en el que el exjugador se despedía de las personas que lo acompañaron durante su carrera.
John disputó 26 temporadas en las Grandes Ligas, entre 1963 y 1989. Acumuló 288 victorias, fue cuatro veces All-Star y pasó por equipos como los Dodgers, los Yankees y los White Sox. Su permanencia fue excepcional: muy pocos lanzadores sostienen una carrera tan larga al máximo nivel.
La lesión que marcó su vida deportiva llegó en 1974. Con 31 años, se rompió el ligamento colateral cubital del codo izquierdo, el brazo con el que lanzaba. En aquel momento, una rotura de ese tipo solía cerrar la puerta al regreso. Para un lanzador, el codo no era un detalle médico, sino el centro de su oficio.
El doctor Frank Jobe, médico de los Dodgers, propuso una reconstrucción arriesgada. Usó un tendón del antebrazo derecho de John para reparar el ligamento dañado. Las opciones de éxito parecían muy bajas, y la recuperación exigió meses de inmovilización, paciencia y trabajo técnico.
John volvió a lanzar en 1976. Había ganado 124 partidos antes de la intervención y sumó 164 después, una comparación que convirtió su regreso en una referencia deportiva. La llamada cirugía Tommy John acabó haciéndose común entre profesionales y amateurs. Él celebró que salvara carreras, pero también mostró preocupación al verla asociada a deportistas cada vez más jóvenes.
Basado en: Beth Harris, AP News
