CienciaMay 13, 2026

La retina aviar lleva al límite la energía sin oxígeno

La retina de las aves funciona sin oxígeno

Fot. LeonardoRamos, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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Un estudio explica cómo una parte del ojo de las aves obtiene energía sin oxígeno.

La retina es uno de los tejidos más exigentes: transforma la luz en información nerviosa y, para sostener esa actividad, la mayoría de vertebrados la irriga con vasos. Las aves rompen esa regla. Aunque dependen de una visión finísima para cazar u orientarse, buena parte de su retina interna carece de suministro sanguíneo directo.

El equipo de Christian Damsgaard, fisiólogo evolutivo de la Universidad de Aarhus, abordó el enigma con mediciones en diamantes cebra, palomas y pollos. Los microsensores revelaron que la retina externa mantiene oxígeno, pero la interna opera en anoxia permanente. La transcriptómica espacial confirmó la división: fuera se activaban genes de respiración aeróbica; dentro dominaban rutas anaerobias.

La clave no sería un mecanismo oculto para introducir oxígeno, sino una renuncia a él. El tejido obtiene energía mediante glucólisis anaerobia, una vía de bajo rendimiento que obliga a consumir mucha glucosa. El pecten oculi, estructura vascular que desconcertó durante siglos a los anatomistas, parece aportar ese combustible y facilitar la salida del ácido láctico.

El hallazgo publicado en Nature en enero de 2026 sugiere que la innovación pudo aparecer en la línea de dinosaurios que dio lugar a las aves, cuando la retina se hizo más gruesa. Al eliminar vasos de la zona visual, la retina ganaría claridad, aunque con una economía extrema. Comprender ese equilibrio puede inspirar investigaciones sobre tejidos humanos privados de oxígeno, como ocurre en los ictus.

Basado en: Yasemin Saplakoglu, Quanta Magazine