El telescopio James Webb ha detectado una posible molécula desconocida en dos mundos muy distintos.
El telescopio espacial James Webb ha encontrado una señal química inesperada en Plutón y en Titán, la mayor luna de Saturno. La señal aparece porque falta una parte muy concreta de la luz que llega desde esos mundos. Una posible explicación es una molécula desconocida.
Para estudiar planetas y lunas lejanos, los astrónomos observan su espectro de luz. Cada molécula absorbe ciertas longitudes de onda y deja una especie de huella. En este caso, la huella aparece alrededor de 5,11 micrómetros, una zona poco estudiada hasta ahora.
El resultado aún necesita cuidado. El estudio fue subido a arXiv el 11 de junio y todavía no ha pasado por revisión por pares. Por eso, los científicos hablan de una posibilidad, no de una identificación definitiva.
La coincidencia sorprende porque Plutón y Titán no se parecen mucho. Plutón es un planeta enano congelado y muy lejano. Titán es una luna grande, incluso mayor que Mercurio, con líquidos en su superficie. Ambos tienen atmósferas ricas en metano y nitrógeno, pero la señal parece estar en la superficie.
La marca es unas tres veces más intensa en Plutón que en Titán. Esto podría indicar que la molécula es más común en el planeta enano. En Titán, además, la señal cambia según la zona, así que el caso no es sencillo.
Entre las ideas posibles están el benceno mezclado con otra sustancia, o algún tipo de hielo relacionado con acetileno o cetena. La misión Dragonfly de la NASA podría aportar datos nuevos. Su lanzamiento está previsto no antes de 2028 y llegaría a Titán en 2034.
Basado en: Harry Baker, Live Science
