ViajesOctober 11, 2026

El ferrocarril como mirador de la inmensidad estadounidense

Diez viajes en tren para descubrir Estados Unidos

Fot. Tony Webster, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0

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De las Rocosas al Pacífico, estas rutas permiten conocer la diversidad de Estados Unidos desde la ventanilla.

Viajar en tren por Estados Unidos supone renunciar a la prisa para comprender la escala del territorio. Aunque la red de pasajeros ha perdido buena parte del alcance que tuvo en el siglo XX, conserva una cualidad difícil de reproducir desde el aire: ofrece una visión continua del paisaje y de sus transiciones entre ciudades, praderas, desiertos y cordilleras.

El California Zephyr condensa esa experiencia. A lo largo de 2438 millas y unas 52 horas, enlaza Chicago con Emeryville, en la bahía de San Francisco. Tras dejar atrás las llanuras del Medio Oeste, se interna en las Rocosas y bordea el río Colorado. Después atraviesa las extensiones casi lunares de Utah y Nevada antes de remontar Sierra Nevada. El coche panorámico permite asistir a toda esta transformación, si bien conviene prever posibles retrasos.

La fachada del Pacífico brinda una perspectiva diferente. El Coast Starlight une Seattle y Los Ángeles en un trayecto de acantilados, secuoyas y cumbres nevadas. Para una escapada más breve, el Pacific Surfliner recorre el litoral del sur de California. Tierra adentro, el Empire Builder cruza bosques y grandes llanuras hasta las Rocosas, con una parada próxima al Parque Nacional de los Glaciares.

Las líneas históricas añaden otra dimensión al viaje. El tren de vapor de Durango y Silverton, creado en 1881 para transportar metales, circula hoy por las montañas de Colorado. En Arizona, el Grand Canyon Railway deja a sus pasajeros cerca del borde del cañón. Estos recorridos convierten el ferrocarril en un mirador en movimiento y devuelven al camino el protagonismo que pierde cuando solo importa llegar.

Basado en: Lauren Keith, Lonely Planet