Una encuesta muestra que muchos británicos ven el Brexit como un error y quieren una relación más cercana con la Unión Europea.
El referéndum del 23 de junio de 2016 cambió la relación entre Reino Unido y Europa. Aquel día, una pequeña mayoría votó a favor de salir de la Unión Europea. Diez años más tarde, una encuesta del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores muestra una opinión mucho más crítica.
Según la encuesta, muchos votantes creen que el Brexit ha tenido efectos negativos en asuntos importantes. El coste de la vida preocupa al 66% de los encuestados, la economía al 65% y la inmigración ilegal al 56%. Eran temas centrales en 2016, cuando los defensores de la salida prometían más control.
La decepción aparece en varios datos. El 57% considera que salir de la Unión Europea fue un error. Tres cuartas partes quieren lazos más estrechos con la UE y el 52% aceptaría volver al bloque. El apoyo es más fuerte entre votantes laboristas, liberales y verdes, aunque también hay conservadores abiertos a esa opción.
Los británicos encuestados quieren cooperar más con Europa en defensa, energía, tecnología y servicios digitales. También destaca la libre circulación: dos tercios aceptarían recuperarla entre Reino Unido y la UE. Esa libertad permite vivir, trabajar o estudiar con menos barreras, y durante años fue un punto muy delicado.
El Gobierno británico mantiene varias líneas rojas. No quiere regresar al mercado único ni quedar bajo la autoridad jurídica europea. Por eso, un nuevo acuerdo con Bruselas será complicado. Aun así, el debate ya no mira solo a 2016: también intenta responder a problemas actuales.
Basado en: Philippe Jacqué, Le Monde
