Una encuesta muestra que muchos británicos ven el Brexit como un error y quieren una relación más cercana con la Unión Europea.
En 2016, Reino Unido votó salir de la Unión Europea. Esa salida se llama Brexit. La opción de salir ganó por poco: algo más de la mitad de los votantes la apoyó. Diez años después, muchas personas miran esa decisión con dudas.
Una encuesta del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores preguntó a votantes británicos sobre el Brexit. Muchos creen que no fue bueno para el país. Hablan del precio de la vida, de la economía y de la inmigración ilegal. Para ellos, esos problemas no mejoraron después de salir de la Unión Europea.
Los datos muestran un cambio claro. El 57% de las personas encuestadas piensa que salir fue un error. Además, tres de cada cuatro quieren una relación más cercana con Europa. Un 52% aceptaría volver a entrar en la Unión Europea. No es una decisión inmediata, pero sí muestra otra forma de pensar.
La encuesta también dice que muchos británicos prefieren trabajar más con Europa que con Estados Unidos. Quieren cooperar en defensa, energía, tecnología e inmigración. Dos de cada tres aceptarían otra vez la libre circulación de personas entre Reino Unido y la Unión Europea. Antes, esta idea era muy difícil en la política británica.
El Gobierno británico mantiene límites importantes. No quiere volver al mercado único europeo. Tampoco quiere aceptar el control de los tribunales europeos. Por eso, hablar con Bruselas no es fácil. Aun así, cada vez más votantes piden una relación práctica con sus vecinos europeos.
Basado en: Philippe Jacqué, Le Monde
