Un estudio revela que la revisión humana absorbe gran parte del tiempo que ahorran los agentes de programación.
Los agentes de inteligencia artificial pueden escribir código de ordenador muy rápido. Una persona les explica una tarea y estas herramientas preparan los cambios casi solas. Sin embargo, el resultado puede tener errores. Por eso, los programadores aún deben leer el código, corregirlo y comprobar que funciona bien.
Dos investigadores de la Universidad de Harvard estudiaron el trabajo de más de 700 empresas de software. Analizaron unos 300 millones de acciones realizadas por más de 700.000 trabajadores. Los datos iban de 2021 a marzo de 2026 e incluían cambios en el código y peticiones para añadirlos a un programa.
Después de empezar a usar estos agentes, las empresas produjeron un 30 % más de líneas de código. También guardaron un 20 % más de cambios y enviaron un 23 % más de peticiones para incluirlos. Pero no terminaron más tareas ni más funciones importantes. Escribir más no significó crear más software útil.
El mayor problema apareció durante la revisión. El tiempo entre la entrega de un cambio y su aceptación aumentó un 49 %. Casi se duplicaron las peticiones que necesitaban correcciones y hubo un 35 % más de comentarios. Además, más trabajadores tuvieron que participar en esta parte del proceso.
La IA también puede revisar código, pero todavía realiza una pequeña parte de ese trabajo. El estudio no encontró cambios importantes en el empleo. Estas herramientas son nuevas y pueden mejorar. Por ahora, ahorran tiempo al escribir, pero las personas necesitan más tiempo para comprobar el resultado.
Basado en: Kyle Orland, Ars Technica
