ViajesSeptember 27, 2026

La pausa de Kauai que devolvió a una familia el tiempo compartido

Kerri Walsh Jennings redescubre Kauai con sus hijos adolescentes

Fot. Dcrjsr, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

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La campeona olímpica pasó seis días sin prisas en Kauai junto a su marido y sus tres hijos adolescentes.

La arena ha sido para Kerri Walsh Jennings el escenario de una carrera marcada por la presión y tres oros olímpicos en vóley playa. Durante seis días en Kauai, ese entorno dejó de exigir rendimiento y se convirtió en un espacio de calma. La acompañaron su marido, Casey, y sus tres hijos, de 17, 16 y 13 años, edades en las que la convivencia familiar empieza a competir con una independencia creciente.

La elección de la isla tenía un sentido íntimo: la pareja pasó allí su luna de miel en 2005 y ha vuelto varias veces. Ahora ambos saben que las oportunidades de reunir a todos sin interrupciones serán cada vez menos frecuentes. Frente a una rutina dividida entre los estudios, el deporte y las amistades, Kauai ofrecía un ritmo capaz de desactivar la urgencia.

La familia alternó el surf, la natación, el esnórquel y el senderismo con cafés en el balcón, cenas prolongadas y paseos al atardecer. Los adolescentes buscaron playas discretas y rincones de la isla, pero no necesitaron una agenda repleta. Al desaparecer las distracciones —durante la primera puesta de sol nadie recurrió al teléfono—, surgieron conversaciones profundas sobre miedos, aspiraciones, relaciones y futuro.

Walsh Jennings conserva, más que una gran hazaña, varias escenas modestas: las risas en el coche, la complicidad de los hermanos en el agua y el lento despertar de la casa. Aquella pausa le permitió contemplar en quiénes se están convirtiendo sus hijos, al margen de sus logros. Por eso aconseja no transformar cada jornada en un itinerario rígido, dejar margen para improvisar y apartar el móvil. A su juicio, el auténtico oro reside en esa disposición para observarse y escucharse.

Basado en: Jordi Lippe-McGraw, Condé Nast Traveler