CienciaSeptember 13, 2026

El secreto genético de los isópodos de las profundidades

El gen bacteriano que ayuda a sobrevivir a los isópodos gigantes

Fot. NOAA, Wikimedia Commons, Public domain

B1

Un gen adquirido de bacterias permite a estos crustáceos de las profundidades soportar largos periodos sin comer.

Los isópodos marinos gigantes son crustáceos protegidos por una especie de armadura. Están emparentados con las cochinillas de jardín y algunos alcanzan medio metro de longitud. Viven entre unos 170 y 2.100 metros bajo el mar. En las zonas más profundas, el agua está fría, no llega la luz y la comida aparece muy pocas veces.

A pesar de estas condiciones, ciertos isópodos sobreviven más de cinco años sin alimentarse. Su gran estómago les permite comer mucho cuando surge una oportunidad. Además, reducen el gasto de energía durante los largos periodos de hambre. Para averiguar cómo lo consiguen, un equipo comparó ejemplares encontrados a 300 y 800 metros. También estudió sus genomas, su consumo de oxígeno y la actividad de sus enzimas.

La diferencia más importante estaba en el gen ND1, mucho más activo en los animales de aguas profundas. Su estructura se parecía a la de un gen bacteriano. La explicación más probable es que unas bacterias del estómago transmitieron este gen a un antepasado de los isópodos hace más de 16 millones de años. Después, el cambio pasó de una generación a otra.

Los isópodos profundos poseen ahora numerosas copias del gen. Con el frío, parecen frenar la producción de energía y hacer más lento el metabolismo. Los investigadores introdujeron el gen en peces cebra, gusanos nematodos y células humanas, y observaron un efecto similar. Este hallazgo ofrece una nueva pista sobre la adaptación y el gran tamaño de los animales del fondo marino.

Basado en: Saugat Bolakhe, Scientific American