EPIC acusa a varias empresas tecnológicas y de datos de hacer difícil el rechazo al uso comercial de información personal.
Un estudio del Electronic Privacy Information Center, EPIC, concluye que numerosas empresas de Estados Unidos convierten el derecho a rechazar la venta o el intercambio de información personal en un proceso confuso. La auditoría examinó 38 compañías, desde proveedores de inteligencia artificial y corredores de datos hasta contratistas de defensa y aplicaciones de citas.
El informe describe ocho patrones de diseño manipulador: enlaces en letra pequeña, falta de accesos visibles, formularios fragmentados, inicio de sesión obligatorio, cuentas o barreras de pago. Para EPIC, no son simples fallos de usabilidad, sino prácticas que debilitan derechos reconocidos por varias leyes estatales.
La organización sostiene que Google, Meta y OpenAI no señalan con suficiente claridad sus vías de exclusión en la portada o la política de privacidad. En el caso de OpenAI, EPIC afirma que la opción disponible impide que ciertos datos aparezcan en respuestas de ChatGPT, pero no excluye la venta o transferencia de información personal. OpenAI respondió que no vende datos de usuarios y que ofrece controles en sus productos.
Los buscadores de personas son un foco delicado. EPIC afirma que Spokeo, Whitepages y National Public Data permiten retirar listados aislados, pero no garantizan que la información deje de circular. Amazon, HireVue y SoundThinking rebatieron partes del análisis. Para EPIC, incluso un formulario perfecto trasladaría la carga al usuario; la respuesta sería recoger menos datos.
Basado en: Dell Cameron, WIRED
