ViajesAugust 27, 2026

Un viaje por la vida local de los Everglades

El lado humano de los Everglades

Fot. olekinderhook, Wikimedia Commons, CC BY 3.0

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Los Everglades son un gran humedal de Florida, pero también un hogar con memoria, cultura y formas propias de viajar.

Los Everglades, en el sur de Florida, suelen imaginarse como un enorme paisaje de agua lenta, hierbas altas, manglares y animales salvajes. En el parque nacional y en las zonas cercanas viven muchas aves, mamíferos y reptiles. Los visitantes buscan caimanes, cocodrilos, manatíes o, con mucha suerte, una pantera de Florida.

Sin embargo, este humedal también tiene una historia humana profunda. Para los pueblos miccosukee y seminola, estas tierras forman parte de su hogar desde hace siglos. También existen los gladesmen, descendientes de familias que se adaptaron a la vida del pantano antes de que la región fuera parque o reserva.

Vivir allí exigía conocer el agua, las barcas, la pesca y los caminos difíciles. Esa relación no aparece siempre en la imagen turística, pero ayuda a entender mejor el lugar.

El equilibrio cambió por obras de drenaje, tala y gestión del agua. Muchas islas de árboles, pequeñas zonas elevadas dentro del humedal, han desaparecido. Servían para anidar aves, cultivar, celebrar ceremonias y encontrar suelo seco. En un paisaje de agua, un poco de tierra cambia mucho la vida diaria.

Hoy algunas personas locales intentan conservar esa memoria. Betty Osceola guía excursiones desde una mirada miccosukee y defiende la restauración del ecosistema. Jack Shealy, de la comunidad gladesmen, organiza recorridos para enseñar una cultura que sigue viva, aunque sea más difícil mantenerla.

Para viajar con calma, la estación seca, entre noviembre y abril, es la más agradable. Conviene alquilar coche, porque el transporte público no llega bien. Desde Everglades City se puede explorar el golfo y las Diez Mil Islas; desde Homestead, caminar por marismas y bosques.

Basado en: Carrie Honaker, AFAR