Skift presenta una forma nueva de entender un sector turístico global de 11 billones de dólares.
El turismo global llega a 2026 con una pregunta difícil: cómo entender un sector que cambia deprisa y mueve mucho dinero. Skift Research propone una herramienta llamada “travel stack”. En vez de estudiar hoteles, aerolíneas o cruceros como mundos separados, ordena la industria en cuatro capas comunes.
La primera capa se fija en los consumidores. Observa quién viaja, qué edad tiene, cuánto puede gastar y qué mercados crecen. La segunda es el comercio. Aquí importan los canales de reserva, la visibilidad de las ofertas y la personalización. Muchos viajeros pasan por varias plataformas antes de decidir, y ese camino no siempre es sencillo.
La tercera capa son las operaciones. Las empresas necesitan vender productos claros, controlar sus márgenes y mantener un servicio fiable. La cuarta capa son las experiencias. Esta parte mira los motivos del viaje y también algunas tensiones en los destinos, como la presión sobre las infraestructuras o el exceso de visitantes. Así, el viaje se entiende como un proceso completo, desde el deseo inicial hasta lo que la persona vive al llegar.
El marco analiza una industria mundial valorada en unos 11 billones de dólares. También destaca un dato sobre tecnología: el 62 % de los viajeros ya está familiarizado con herramientas de inteligencia artificial para planificar viajes. La mirada por sectores continúa, aunque más concentrada, con capítulos dedicados a siete áreas, entre ellas hoteles y cruceros, y más de 150 gráficos. El objetivo es ayudar a tomar mejores decisiones en un mercado grande y complejo.
Basado en: Skift Research, Skift
