La expansión de una mina cerca de Kiruna enfrenta el interés por los minerales estratégicos con el pastoreo tradicional de renos.
La disputa por la ampliación de una mina junto a Kiruna ha situado los derechos indígenas en plena campaña electoral sueca. La compañía estatal LKAB pretende explorar el yacimiento de Per Geijer, donde se encuentra la mayor reserva conocida de tierras raras de Europa. Su explotación permitiría a Suecia y a la Unión Europea reducir su dependencia de los minerales importados de China.
La comunidad sami de Gabna advierte de que este avance industrial podría interrumpir sus rutas de pastoreo. Los renos se desplazan entre las áreas de cría, las montañas y los bosques, y la mina actual ya ha alterado parte del recorrido. Bloquear esa conexión pondría en peligro tanto el sustento de los pastores como una práctica esencial para su cultura. Por eso, reclaman que la naturaleza y los derechos indígenas no queden en segundo plano.
La controversia se endureció antes de las elecciones del 13 de septiembre. La viceprimera ministra Ebba Busch cuestionó el peso económico del pastoreo. Su partido, los Demócratas Cristianos, propuso reducir los rebaños y reforzar el control estatal sobre el suelo. Los Demócratas de Suecia, de derecha radical, también presentaron esos derechos como un freno para la industria, el turismo y el uso público de la tierra.
Los dirigentes sami denuncian que se les señala como adversarios del progreso. El Gobierno sostiene que debe compatibilizar su protección con otros intereses estratégicos. LKAB afirma que la solicitud sigue bajo examen, que mantiene consultas y que ha propuesto medidas para reducir el impacto. Aun así, Gabna teme que la ampliación haga inviable la continuidad del pastoreo.
Basado en: Miranda Bryant, The Guardian
