Un estudio revela cómo grupos flexibles de neuronas mantienen separadas las opciones antes y después de elegir.
Cuando tomamos una decisión, pensamos en varias opciones. Para elegir bien, necesitamos mantenerlas separadas y no confundir sus datos. Un equipo del MIT ha estudiado cómo realiza este trabajo el cerebro. Los científicos descubrieron que varios grupos de neuronas crean señales eléctricas diferentes para cada opción.
En el experimento, dos animales miraban una pantalla. En ella aparecían dos objetivos, uno después del otro. Cada objetivo ofrecía un premio de distinto valor. Los animales debían mirar hacia el que daba el premio mayor. Mientras hacían esta tarea, los investigadores medían la actividad de cientos de neuronas en una zona del cerebro importante para tomar decisiones.
Antes de elegir, el cerebro ordenaba los objetivos por el momento en que aparecían. El primero quedaba en un grupo y el segundo, en otro. Después de la elección, esta organización cambiaba. Las opciones elegidas pasaban a estar juntas, aunque no hubieran aparecido en el mismo momento. Las opciones descartadas se mantenían en otro grupo.
Esos grupos de neuronas no eran siempre iguales. Una neurona podía trabajar con una opción en una ronda y con otra en la siguiente. Además, el cerebro guardaba información sobre la opción elegida y sobre la rechazada. Ese recuerdo podría servir para relacionar las decisiones anteriores con sus premios y aprender para el futuro.
Basado en: David Orenstein, MIT News
