El Gobierno de Trump busca un equilibrio entre seguridad, innovación y competencia con China.
En Estados Unidos, el Gobierno de Donald Trump habla mucho sobre la inteligencia artificial. La IA puede hacer tareas muy difíciles, como buscar fallos en programas antiguos. Por eso, algunas personas de la Casa Blanca creen que es un tema de seguridad nacional.
Trump iba a firmar una orden sobre la IA el 21 de mayo, pero la canceló pocas horas antes. Dijo que demasiadas normas podían hacer más lenta la innovación en Estados Unidos. También dijo que el país no debía perder ventaja frente a China.
La parte más discutida de la orden pedía a empresas como OpenAI, Anthropic y Google enseñar algunos modelos nuevos al Gobierno antes de lanzarlos al público. La idea era revisarlos para saber si podían encontrar problemas de ciberseguridad.
Ahora varios cargos intentan decidir si la orden puede volver con cambios. Susie Wiles, Scott Bessent y Sean Cairncross apoyan recuperar alguna versión. David Sacks se opone porque piensa que las normas pueden ser una carga. Algunas empresas de IA no saben qué tendrá que hacer cada una, ni si habrá una firma final.
Basado en: Hugo Lowell, Maxwell Zeff, WIRED
