La plataforma Cara trabaja en una herramienta abierta para avisar a artistas si sus obras aparecen en conjuntos de datos de IA.
Cara es una aplicación para mostrar arte en internet. La creó la fotógrafa Jingna Zhang con un grupo pequeño de voluntarios. Muchos artistas usan Cara porque no quieren que sus dibujos, fotos o pinturas sirvan para entrenar sistemas de inteligencia artificial. La plataforma ya tiene cerca de 1,5 millones de artistas.
En agosto de 2026, Cara tuvo un problema serio. Varias personas copiaron muchos datos públicos de la web. Una de ellas dijo en Reddit que había conseguido 12 millones de obras, casi toda la biblioteca pública de Cara. Después, otras personas copiaron millones de enlaces, nombres de usuario, títulos, etiquetas, textos y biografías.
La situación preocupó a muchos usuarios. También hizo subir los costes de los servidores de Cara. Zhang explicó que la plataforma intenta proteger a sus artistas, pero dijo que ninguna web abierta puede ser totalmente segura contra este tipo de copia. Algunas personas borraron sus portafolios o dejaron la plataforma.
Para muchos creadores, una obra no es solo un archivo. También forma parte de su trabajo y de su identidad. Por eso, la copia masiva tuvo un efecto muy personal.
La primera persona que copió las imágenes se arrepintió al ver el daño causado. Ahora ayuda a Cara en Discord y explica qué defensas no funcionan bien. Junto con Zhang colabora en Lantern, una herramienta de código abierto. Lantern crea una huella digital de una imagen sin guardar la obra. Luego busca esa huella en conjuntos de datos públicos de IA. Si encuentra una coincidencia, avisa al artista para que pueda pedir la retirada.
Basado en: Miles Klee, WIRED
