CienciaSeptember 9, 2026

La acústica fósil desvela un coro perdido del Jurásico

Los cantos de insectos que llenaban el bosque jurásico

Fot. Ghedoghedo, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

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Unas alas fósiles han permitido reconstruir parte del paisaje sonoro de un bosque de hace 165 millones de años.

Hace 165 millones de años, Daohugou, en China, albergaba un bosque cálido y húmedo, dominado por helechos gigantes y coníferas. Entre su fauna abundaban los parientes ancestrales de grillos y saltamontes. La minuciosa conservación de sus alas ha brindado una oportunidad insólita: reconstruir una fracción del paisaje acústico del Jurásico.

El equipo examinó 20 alas correspondientes a nueve especies extinguidas. Sus llamadas de apareamiento se producían por estridulación. Al cerrarse las alas, un raspador recorría una hilera de dientes microscópicos y generaba una vibración, amplificada después por el resto de la superficie alar. La repetición rítmica de ese gesto componía un canto característico.

Para inferir el tono de cada especie, los investigadores combinaron la separación de los dientes con las dimensiones del ala, su área vibratoria y las relaciones evolutivas. Contrastaron el método reproduciendo llamadas de especies actuales a partir de fotografías. La cadencia, sin embargo, no queda registrada en la piedra. Un modelo de aprendizaje automático, entrenado con la morfología de insectos vivos y la temperatura del antiguo bosque, permitió completar la simulación.

El coro resultante reúne notas nítidas y musicales, incluida una señal ultrasónica imperceptible para el oído humano. Esa forma de comunicación habría surgido casi cien millones de años antes que la audición ultrasónica de los murciélagos. Algunos mamíferos primitivos de la misma formación quizá detectaban aquellas llamadas. Esto sugiere una posible carrera evolutiva entre presas con tonos cada vez más altos y depredadores con un oído más agudo, aunque las pruebas disponibles aún no bastan para confirmarla.

Basado en: Carolyn Wilke, Science News