Benita VanWinkle documenta viejas salas de cine para recordar su valor cultural y comunitario.
Benita VanWinkle lleva más de cuatro décadas recorriendo Estados Unidos con su cámara. Su objetivo es documentar cines históricos antes de que desaparezcan. Ya ha fotografiado alrededor de 1.200 salas y autocines en los 50 estados, sobre todo edificios levantados antes de 1965.
El proyecto nació de una experiencia personal. Cuando estudiaba fotografía, volvió al Carib Theater de Clearwater, en Florida, un cine que conocía desde niña. Antes de cada sesión, el encargado Clarence ponía una vieja grabación del himno nacional y pedía al público que permaneciera de pie. De esa frase salió el título Please Remain Standing.
Sus fotografías muestran fachadas con marquesinas de neón, taquillas pequeñas, auditorios decorados y estilos muy variados. Hay salas art déco, cines con motivos egipcios o mayas y edificios modestos de pueblos pequeños. Algunos siguen proyectando películas, pero otros se han transformado en espacios para conciertos, teatro o actividades vecinales.
El trabajo también habla de cambios culturales. Durante años, los multicines, la televisión de pago y después las nuevas formas de ver películas redujeron el público de muchas salas de una pantalla. Para VanWinkle, fotografiarlas no es nostalgia simple: es una forma de guardar la memoria de lugares donde desconocidos reían, lloraban y compartían una misma historia.
Basado en: Benita VanWinkle, Smithsonian Magazine
