CienciaJune 15, 2026

El X-59 avanza hacia la prueba pública del vuelo supersónico

El avión supersónico silencioso de la NASA supera una nueva prueba

Fot. NASA Armstrong Flight Research Center / NASA/Carla Thomas, Wikimedia Commons, Public domain

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El X-59 alcanzó por primera vez la velocidad y la altura necesarias para sus futuros vuelos de prueba sobre comunidades.

El X-59, el avión experimental con el que la NASA aspira a replantear el vuelo supersónico sobre tierra, superó el 12 de junio de 2026 un umbral decisivo. Alcanzó por primera vez Mach 1,4, unos 1.487 kilómetros por hora, a unos 16.800 metros de altitud. Es el régimen previsto para sus futuros sobrevuelos sobre comunidades.

La ambición del programa es reducir el estampido sónico, el ruido abrupto que se produce cuando las ondas de presión de un avión supersónico llegan al suelo. En el caso del X-59, la NASA espera sustituir ese golpe seco por una señal mucho menos agresiva. Para comprobarlo, combinará mediciones acústicas con respuestas de personas en tierra.

El reto une aerodinámica, regulación y aceptación pública. Durante décadas, el ruido ha sido uno de los grandes obstáculos para recuperar vuelos de pasajeros más rápidos que el sonido sobre zonas habitadas. El Concorde, retirado en 2003, mostró tanto el atractivo de esa tecnología como sus límites prácticos, incluidos los costes.

El diseño del X-59 está pensado para modificar la forma en que se organizan las ondas de presión. Su nariz extremadamente larga y su perfil estilizado ayudan a dispersarlas, en vez de permitir que se acumulen en una sacudida sonora intensa. La comparación con un trueno lejano o una puerta de coche cerrada a distancia resume la promesa del proyecto.

Antes de llegar a esa fase, la NASA debe aislar mejor la firma acústica del X-59. Hasta ahora, un F-15 de investigación lo ha acompañado en vuelo, y sus estampidos pueden enmascarar el sonido que se quiere medir. Los próximos ensayos incorporarán sensores y variarán velocidad y altitud para distinguir mejor el ruido propio del nuevo avión.

Basado en: Claire Cameron, Scientific American