Un estudio de la NASA muestra que 1998 SH2 no era un asteroide, sino un cometa con una actividad muy débil.
Un estudio dirigido por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA ha cambiado la identidad de 1998 SH2. Este objeto cercano a la Tierra figuraba como asteroide, y la confusión era comprensible: en observaciones anteriores no se apreciaban señales claras de actividad cometaria.
En muchos cometas se distingue una cola o una coma, la envoltura de gas y polvo que rodea el núcleo. En 1998 SH2, esas señales eran demasiado débiles para verse con facilidad. A simple vista científica, se comportaba como una roca espacial más.
El caso se volvió extraño el 28 de agosto de 2025. Ese día, el objeto pasó sin riesgo a unos 3 millones de kilómetros de la Tierra, dentro de una órbita de cuatro años y medio alrededor del Sol. Los equipos que querían estudiarlo con radar habían calculado su posición, pero 1998 SH2 no apareció en el punto previsto.
Para entender la diferencia, los investigadores midieron de nuevo su posición en el cielo y revisaron los datos acumulados desde 1998. La trayectoria mostraba pequeñas perturbaciones que no podían explicarse solo por la gravedad del Sol y los planetas.
La explicación más probable era la emisión de pequeñas cantidades de gas. Cuando el Sol calienta hielos mezclados con roca, el material puede escapar y producir un empuje leve. Ese empuje basta para alterar ligeramente el camino del objeto.
El acercamiento de 2025 permitió comprobar la hipótesis con telescopios situados en Hawái y Chile. Las imágenes revelaron una cola débil, pero suficiente para confirmar que 1998 SH2 es un cometa. El hallazgo también ayuda a buscar cometas oscuros y a mejorar el seguimiento de objetos cercanos, una tarea clave para calcular posibles riesgos futuros.
Basado en: NASA Jet Propulsion Laboratory
