La nueva prueba lleva coches con IA por Londres, siempre con un conductor de seguridad.
Wayve y Uber han iniciado en Londres viajes autónomos supervisados con pasajeros de pago. La primera fase utiliza 15 Ford Mustang eléctricos con Wayve AI Driver, un sistema de conducción basado en inteligencia artificial. Aunque los trayectos se ofrecen dentro de Uber, cada vehículo lleva todavía un conductor de seguridad.
Ese conductor debe tener formación, contar con licencia de transporte privado en Londres y estar preparado para tomar el control. Su presencia marca el límite actual de la prueba: la tecnología ya puede funcionar en un servicio comercial, pero no se presenta como una conducción sin vigilancia.
Wayve tiene su sede en Londres y trabaja en vehículos autónomos desde 2017. La empresa entrena su sistema en las calles de la capital desde 2018, en un entorno con tráfico denso, ciclistas, peatones, autobuses y maniobras poco previsibles. Para una inteligencia artificial, esa variedad es parte esencial del aprendizaje.
El proyecto no se queda en los Mustang actuales. En la presentación se mostró un Nissan LEAF con sensores integrados de forma más limpia en el techo, las aletas y los parachoques. Ese prototipo combina Wayve AI Driver con NVIDIA DRIVE Hyperion. La compañía espera verlo en carreteras británicas el próximo año, si la tecnología y la regulación lo permiten.
La iniciativa llega mientras Waymo también prueba vehículos en Londres. La diferencia es que Uber y Wayve ya cobran por algunos viajes, siempre con supervisión humana. Estos trayectos sirven como servicio para los pasajeros y, al mismo tiempo, como experiencia para preparar futuras versiones del sistema.
Basado en: Richard Speed, The Register
