ViajesSeptember 19, 2026

El turismo criptozoológico y el valor de mantener vivo el misterio

Viajar por Estados Unidos tras las huellas de criaturas misteriosas

Fot. Fred Cherrygarden, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

C1

Museos, estatuas y festivales convierten las leyendas de criaturas fantásticas en destinos turísticos.

Los críptidos —criaturas cuya existencia no se ha demostrado científicamente— han trazado en Estados Unidos una peculiar geografía turística. Bigfoot, Mothman y el Skunk Ape no solo protagonizan relatos transmitidos durante décadas. A su alrededor también han surgido museos, monumentos, festivales y rutas capaces de atraer tanto a convencidos como a escépticos.

El itinerario de Bigfoot atraviesa buena parte del país. El Museo Internacional de Criptozoología, instalado en Bangor, Maine, desde abril de 2026, conserva más de 10.000 piezas. Un centro inaugurado en Texas en junio prefiere las escenografías y reproducciones a tamaño real. Otro museo, situado en Oregón, sigue una orientación más empírica y reúne huellas, fotografías, grabaciones y testimonios.

Point Pleasant, en Virginia Occidental, ha asumido plenamente su leyenda. Allí se notificaron entre 1966 y 1967 apariciones de Mothman, una figura alada de ojos rojos que después se vinculó al derrumbe de un puente en el que murieron 46 personas. Aunque esa relación nunca se probó, la ciudad convirtió el episodio en memoria colectiva mediante un museo, una estatua y un festival. En los Everglades, el centro del maloliente Skunk Ape desempeña una función semejante.

La relevancia de estos enclaves no depende de que aparezca un monstruo. Al preservar el folclore, refuerzan la identidad comunitaria y sostienen economías que han hecho del misterio un recurso cultural. No obstante, visitar hábitats frágiles o terrenos contaminados obliga a actuar con cautela. Este turismo revela cómo el miedo, la esperanza y el humor pueden transformar lo inexplicable en una historia compartida.

Basado en: Louise Story, Atlas Obscura