DeporteSeptember 19, 2026

Disciplina y método: el camino de Bazzana hasta las Grandes Ligas

Travis Bazzana, del béisbol australiano a la MLB

Fot. Erik Drost, Wikimedia Commons, CC BY 2.0

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La disciplina y la curiosidad llevaron al joven de Sídney desde los campos infantiles hasta los Cleveland Guardians.

Antes de convertirse en una figura emergente de la MLB, Travis Bazzana fue un niño de Sídney fascinado por cada detalle del béisbol. Empezó a jugar a los tres años con los Ku-Ring-Gai Stealers. En casa, además, alineaba con cuidado el material deportivo de los equipos que entrenaba su padre.

Con el tiempo, aquella pasión adquirió un método. Bazzana pasaba horas estudiando vídeos de bateo y partidos estadounidenses. A los once o doce años ya elaboraba un manual en el que reunía técnicas y consejos de sus entrenadores. Cada ejercicio tenía un objetivo concreto: perfeccionar algún aspecto de su juego.

En 2021 dio un salto decisivo al incorporarse a la Universidad Estatal de Oregón. Después de tres temporadas, poseía los récords históricos del programa en hits, jonrones, dobles, bases robadas, bases totales y paseos. Cerró esa etapa con un promedio de bateo de 0,360 y entró dos años seguidos en el primer equipo All-America.

Ese rendimiento convenció a los Cleveland Guardians, que lo seleccionaron con el número uno del draft de 2024. Ningún australiano lo había conseguido antes. Debutó en las Grandes Ligas el 28 de abril de 2026 y, en su primera campaña, también fue convocado al Partido de las Estrellas como segunda base.

Su aportación cobró especial importancia en septiembre. Conectó cinco jonrones durante una racha en la que Cleveland ganó siete de diez partidos y se acercó a los playoffs. Bazzana tampoco olvida sus orígenes: animó a un equipo infantil australiano y recibió a sus jugadores en el vestuario de los Guardians. Así se ha convertido en un referente cercano para la siguiente generación.

Basado en: Joseph D'Hippolito, The Guardian