La disciplina y la curiosidad llevaron al joven de Sídney desde los campos infantiles hasta los Cleveland Guardians.
Travis Bazzana nació en Sídney, Australia, y desde niño quiso jugar al béisbol. Cuando era muy pequeño, iba al campo con su familia. Usaba un palo corto como bate y golpeaba pelotas de tenis. A los tres años empezó a jugar en un equipo infantil, los Ku-Ring-Gai Stealers.
El béisbol también estaba presente en su casa. Bazzana sacaba los bates y los cascos de una bolsa y los colocaba con cuidado. Después buscaba vídeos en internet para aprender a golpear mejor. Con once o doce años comenzó a escribir su propio manual y apuntó en él los consejos de sus entrenadores.
En 2021 se mudó a Estados Unidos para estudiar y jugar en la Universidad Estatal de Oregón. Allí consiguió varios récords del equipo. En tres temporadas sumó 251 hits y 45 jonrones. En 2024 fue elegido como uno de los mejores jugadores universitarios del país.
Ese mismo año, los Cleveland Guardians lo eligieron en el primer puesto del draft de la MLB. Era la primera vez que un australiano ocupaba ese lugar. Bazzana debutó en la liga principal el 28 de abril de 2026. Con 24 años, juega en la segunda base y ya ha participado en el Partido de las Estrellas.
En septiembre conectó cinco jonrones y ayudó a Cleveland a ganar siete de diez partidos. El equipo luchaba por entrar en los playoffs. Bazzana también anima a los niños australianos que practican este deporte. Su recorrido muestra hasta dónde puede llegar un joven que empieza a jugar al béisbol en Sídney.
Basado en: Joseph D'Hippolito, The Guardian
