CienciaOctober 9, 2026

Una sonda sigue una curva magnética hasta el Sol

Solar Orbiter descubre el origen de unos misteriosos cambios magnéticos

Fot. Work performed by ATG under contract for ESA, based on data from ESA & NASA/Solar Orbiter/EUI & Metis Teams and D. Telloni et al. (2022); Zank et al. (2020), Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0 IGO

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La sonda ha seguido hasta el Sol el origen de una gran curva en el campo magnético del viento solar.

Solar Orbiter ha atravesado una enorme curva con forma de S en el campo magnético del viento solar. Este viento es una corriente continua de plasma, es decir, de partículas calientes y cargadas que salen del Sol. Durante su recorrido, las líneas magnéticas pueden doblarse e incluso invertir su dirección durante un tiempo.

El origen de estas curvas llevaba años generando dudas. Cuando la sonda estaba aproximadamente a medio camino entre la Tierra y el Sol, analizó el plasma de una de ellas. Detectó una combinación poco habitual de oxígeno y carbono. Su composición actuó como una huella: el material había estado dentro de los lazos magnéticos calientes de la superficie solar.

El descubrimiento apoya un proceso llamado reconexión de intercambio. Algunas líneas magnéticas están abiertas y dejan que el material viaje al espacio. Otras forman lazos cerrados que vuelven al Sol. Cuando ambos tipos de líneas se encuentran, pueden romperse y conectarse de nuevo con una forma distinta. De este modo, el plasma atrapado consigue salir y crea la curva magnética.

Los instrumentos también registraron ondas y turbulencias, que sostenían otra posible explicación. Según los investigadores, estos movimientos actúan cuando la curva ya se aleja del Sol y modifican su evolución. Las dos teorías describen, por tanto, momentos diferentes de un mismo fenómeno. Entenderlos permite estudiar mejor el viento solar y las tormentas que pueden afectar a los satélites y a la tecnología espacial.

Basado en: Agencia Espacial Europea