PolíticaMay 17, 2026

Los romaníes reclaman que los símbolos se traduzcan en derechos

Los romaníes ganan visibilidad en la nueva Hungría de Magyar

Fot. Kilyann Le Hen, Wikimedia Commons, Creative Commons Attribution 4.0 International

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La llegada del nuevo gobierno húngaro abre expectativas sobre los derechos romaníes.

La investidura del gobierno de Péter Magyar en Hungría, que cerró 16 años de poder de Viktor Orbán, ofreció una escena de fuerte carga política: un coro de niños romaníes cantó en el Parlamento Zöld az erdő, pieza asumida por muchos como himno no oficial de la comunidad. La emoción proyectó una idea de ruptura, pero también elevó las expectativas.

Los activistas romaníes insisten en que la presencia pública debe ir acompañada de reformas. Hungría alberga una de las mayores comunidades romaníes de Europa, unas 800.000 personas, cerca del 8% de la población. Durante años, organizaciones civiles han denunciado discriminación estructural, segregación escolar y obstáculos en vivienda, sanidad, empleo y justicia.

El nuevo Parlamento incorpora un número récord de diputados romaníes: cuatro en Tisza y uno en Fidesz. Krisztián Kőszegi, parlamentario de Tisza, se ha convertido además en vicepresidente de la Asamblea Nacional. Su mensaje apunta a sustituir las políticas verticales por una colaboración real con quienes conocen los fallos del sistema anterior.

La jornada también expuso resistencias. Seis diputados de la extrema derecha de Nuestra Patria salieron del hemiciclo al empezar la actuación del coro, gesto que Magyar tachó de inaceptable. Tras comentarios racistas de dirigentes de Fidesz, varios análisis sugieren que el voto romaní ayudó a Tisza en escaños clave. La cuestión ahora es si esa confianza cautelosa producirá derechos efectivos.

Basado en: Ashifa Kassam and Flora Garamvolgyi, The Guardian