Un caso experimental prueba órganos de cerdo modificados para estudiar futuros trasplantes.
Un equipo médico ha realizado un caso experimental en el que un hombre de 53 años, ya con muerte cerebral, recibió dos riñones y un hígado completo procedentes de un cerdo modificado genéticamente. Es la primera vez que se implantan esos tres órganos de cerdo en una persona.
El receptor tenía una enfermedad renal crónica grave y había sufrido una hemorragia cerebral antes de que se confirmara la muerte cerebral. La intervención se llevó a cabo con el consentimiento de su familia, dentro de un estudio pensado para medir la respuesta inicial del cuerpo humano.
El animal donante había sido editado en seis puntos de su genoma. Con estos cambios se intenta hacer que los órganos sean menos visibles para el sistema inmunitario humano. Esa barrera es clave, porque el rechazo puede destruir un órgano trasplantado en muy poco tiempo.
Durante las primeras 24 horas no se detectaron signos de rechazo, y los órganos ayudaron a sostener funciones corporales durante casi cinco días. Aun así, los investigadores observaron pequeñas áreas de tejido dañado y coágulos en el hígado de cerdo, lo que señala problemas que habrá que resolver.
El resultado se suma a otros ensayos de xenotrasplante en China y Estados Unidos. La escasez de órganos humanos hace que esta línea de investigación tenga mucho interés médico. Pero convertirla en una opción para pacientes vivos exigirá más pruebas, seguimiento largo y controles éticos estrictos.
Basado en: Rachel Fieldhouse, Nature
