La misión LINK intentará alargar la vida científica del observatorio espacial Swift.
La NASA prepara una misión de servicio orbital para elevar la trayectoria del observatorio Neil Gehrels Swift, un telescopio que desde 2004 vigila fenómenos energéticos del cosmos. La operación busca que la pérdida gradual de altitud no limite una misión que aún produce datos valiosos.
El vehículo encargado será LINK, una nave robótica desarrollada por Katalyst. Viajará en un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman, cuyo lanzamiento está previsto para junio mediante el avión L-1011 Stargazer. Este sistema permite transportar el cohete bajo el avión y liberarlo en vuelo antes de que encienda sus motores.
Tras el despegue, LINK deberá aproximarse a Swift y modificar su órbita. La maniobra pretende ampliar el tiempo disponible para sus observaciones, especialmente las relacionadas con estallidos de rayos gamma, explosiones extremadamente intensas, y con otros sucesos cósmicos que aparecen sin aviso.
Swift cumple además una función estratégica: cuando detecta un cambio súbito en el cielo, distribuye información para que otros observatorios puedan actuar con rapidez. Esa coordinación convierte al telescopio en una especie de nodo de alerta dentro de la astronomía de alta energía.
La NASA mostrará el 17 de junio en Wallops, Virginia, el cohete Pegasus y el avión Stargazer a periodistas acreditados, y celebrará una teleconferencia de audio sobre la misión. Si LINK logra elevar Swift, la operación reforzará el valor de la robótica para mantener activos observatorios científicos veteranos.
Basado en: Jessica Taveau, NASA
