El ex emir impulsó la influencia internacional de Catar y cedió el poder a su hijo en 2013.
Hamad bin Khalifa Al Thani, antiguo emir de Catar, ha muerto a los 74 años. La agencia oficial de noticias de Catar anunció la muerte, pero no explicó la causa. Hamad gobernó el país durante 18 años. En junio de 2013 dejó el poder y entregó el cargo a su hijo, Tamim bin Hamad Al Thani.
Esa salida fue poco común en la región. Muchos líderes solo dejan el poder cuando mueren o cuando son expulsados. Hamad también había llegado al gobierno de una forma difícil. En 1995 apartó a su padre en un golpe de palacio sin sangre. Años después eligió un final más tranquilo para su propio mandato.
Durante su gobierno, Catar cambió mucho. Es un país pequeño del Golfo Pérsico, pero tiene mucho gas y petróleo. Con ese dinero, Hamad quiso que Catar fuera más conocido fuera de sus fronteras. El país creó la cadena Al Jazeera, hizo crecer Qatar Airways y compró negocios en otros lugares.
Catar también ganó presencia en el deporte y en la diplomacia. El país organizó el Mundial de fútbol de 2022 y actuó como mediador en conflictos de Oriente Medio y África. Sus decisiones no siempre gustaron a otros gobiernos, porque Catar mantuvo relaciones propias con actores muy distintos. Por eso, Hamad deja una herencia importante, visible y también discutida.
Basado en: Jon Gambrell, Associated Press
