Un estudio propone señales para localizar posibles enjambres de Dyson en la Vía Láctea.
La búsqueda de vida inteligente fuera de la Tierra no mira solo a planetas. También puede buscar señales de tecnología. Un estudio reciente analiza cómo podrían verse, desde muy lejos, unas megaestructuras hipotéticas llamadas enjambres de Dyson.
La idea nació de una propuesta de Freeman Dyson en 1960. Hoy muchos investigadores no imaginan una esfera sólida, porque sería muy difícil de construir. Imaginan más bien muchos colectores que orbitan una estrella y capturan gran parte de su energía.
Si algo así existiera, la estrella cambiaría de aspecto en los datos. La estructura absorbería luz visible y devolvería la energía sobrante como calor infrarrojo. La energía total no desaparecería, pero el sistema parecería mucho más frío para los telescopios.
El estudio propone buscar sobre todo en enanas rojas y enanas blancas. Las enanas rojas son pequeñas, abundantes y duran muchísimo tiempo. Las enanas blancas son restos compactos de estrellas que ya agotaron su combustible. En los dos casos, un enjambre necesitaría menos material que alrededor de una estrella grande.
Una pista llamativa sería encontrar un objeto con la luminosidad de una estrella, pero con una temperatura aparente muy baja, incluso cercana a 50 kelvin. Esa combinación no es normal en las estrellas conocidas. El espectro también podría ser limpio, sin las marcas de polvo que aparecen en muchos sistemas naturales.
El telescopio James Webb, especializado en infrarrojo, puede ser útil para esta búsqueda. Otros proyectos ya han señalado candidatos, aunque algunos después tuvieron explicaciones naturales. Por ahora no hay confirmación de megaestructuras: solo señales raras que necesitan más observación.
Basado en: Andy Tomaswick, ScienceDaily
