Los entrenamientos del viernes en Barcelona dejaron a McLaren y Mercedes arriba y a varios equipos preocupados por los neumáticos.
La primera jornada del Gran Premio de Barcelona-Catalunya dejó una jerarquía provisional. McLaren y Mercedes fueron quienes mejor aprovecharon el viernes: Norris cerró la FP2 en cabeza, Russell se quedó a nueve milésimas y Piastri terminó tercero dentro de un margen de 0,057 segundos. En Montmeló, esa igualdad convierte cada ajuste en una decisión relevante.
McLaren encontró un escenario más favorable que en pruebas recientes. Norris habló de una base más sólida, aunque todavía con margen de mejora, y Piastri confirmó que el equipo volvía a verse en la pelea delantera. La mañana también dejó a Leonardo Fornaroli quinto en su primera sesión oficial.
Mercedes sostuvo el pulso gracias a una jornada limpia de Russell. Antonelli, que solo rodó en la FP2, tuvo una adaptación más exigente entre frenos y equilibrio. Ferrari progresó con Leclerc, cuarto por la tarde, pero Hamilton arrastró una sesión incómoda por el alerón delantero y por la preparación de los neumáticos.
Red Bull quedó en una posición más incierta. Verstappen no encontró agarre ni confianza, y el coche pareció lejos de los mejores en las curvas de apoyo. La zona media volvió a comprimirse, con señales competitivas de Racing Bulls y Audi. Williams, Alpine y Aston Martin sufrieron más; Sainz describió una degradación preocupante y Alpine vivió un viernes difícil pese al podio recuperado de Gasly en Mónaco.
Pirelli situó el foco en la degradación térmica. La pista abrasiva, las temperaturas elevadas y la exigencia sobre los neumáticos izquierdos impidieron repetir una vuelta rápida eficaz. Con ese patrón, el domingo podría exigir al menos dos paradas. Antes, el sábado puede condicionar todo el fin de semana.
Basado en: Becky Hart, Formula 1
