Dublín deberá buscar acuerdos europeos sobre sanciones, ampliación, presupuesto y comercio.
Irlanda tiene la presidencia del Consejo de la Unión Europea durante seis meses. No significa que mande sobre los demás países. Su tarea es organizar reuniones y ayudar a los 27 Estados miembros a buscar acuerdos. Irlanda ya tuvo este papel otras veces desde que entró en la Unión Europea en 1972.
El primer tema importante son las sanciones contra Rusia por la guerra en Ucrania. La UE quiere aprobar nuevas medidas antes del 15 de julio. También quiere mantener un límite al precio del petróleo ruso. Si no hay acuerdo, Rusia podría ganar más dinero con sus ventas de energía. Algunos países tienen dudas, entre ellos Bulgaria.
Otro tema es la entrada de nuevos países en la UE. Irlanda quiere avanzar con Ucrania, Moldavia y Montenegro. Para abrir nuevos pasos hacen falta acuerdos entre los socios. Hungría puede hacer más lento este proceso. Para los países candidatos, cada decisión cuenta.
Irlanda también debe trabajar en el próximo presupuesto europeo, que durará siete años. Algunos gobiernos quieren proteger ayudas conocidas, como las de agricultura y cohesión. Otros piden más dinero para clima, tecnología, innovación y defensa. Además, la UE busca nuevas formas de obtener ingresos.
La presidencia llega con más problemas. Puede haber aranceles de Estados Unidos, tensiones comerciales con China y nuevas leyes para mejorar el mercado único europeo. También hay presión sobre una fábrica irlandesa de alúmina por sus vínculos comerciales con Rusia. Para Dublín será un semestre de negociaciones constantes.
Basado en: Jorge Liboreiro, Euronews
