La campeona británica de 800 metros quiere ganar ante su público en un Europeo histórico.
Keely Hodgkinson llega al Campeonato de Europa de atletismo de Birmingham como una de las grandes protagonistas. La británica, campeona olímpica de 800 metros en París, quiere ganar otro oro delante de su público. Para ella, escuchar el himno en el Reino Unido tendría un valor enorme.
La atleta prefiere hablar de motivación y no de presión. Sabe que muchas personas estarán pendientes de su carrera, pero quiere convertir esa atención en energía. Además, su familia estará en las gradas, algo que hace la cita todavía más personal.
El Europeo es histórico para el atletismo británico porque se celebra en el país por primera vez en 92 años. Hodgkinson empezará su prueba el martes, disputará las semifinales el jueves y, si todo va bien, correrá la final el viernes por la noche.
La final de 800 metros puede ser una de las carreras más esperadas del campeonato. Las mejores marcas europeas del año estarán en la pista. Audrey Werro, de Suiza, ya derrotó a Hodgkinson en junio en Estocolmo y corrió en 1:53.98, un tiempo que la colocó entre las más rápidas de la historia. También estará Femke Broeders-Bol, otra rival peligrosa.
Hodgkinson asegura que se encuentra bien físicamente. A finales de junio tuvo una caída sobre una rejilla metálica y se dañó las dos rodillas. Hubo dolor e inflamación, pero no perdió entrenamientos importantes. Ahora quiere dejar ese episodio atrás.
El equipo británico también confía en un buen inicio con Amy Hunt en los 100 metros femeninos. Hodgkinson cree que Gran Bretaña puede pelear por muchas medallas. Un campeonato en casa puede dar confianza a los atletas y acercar el deporte a una nueva generación.
Basado en: Sean Ingle, The Guardian
