CulturaMay 31, 2026

Hilma af Klint y sus pinturas para un templo

Hilma af Klint, una pionera del arte abstracto

Fot. Ryan Dickey, Wikimedia Commons, Creative Commons Attribution 2.0 Generic

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La pintora sueca creó una obra abstracta muy temprana y hoy recibe una nueva atención.

Hilma af Klint nació en Estocolmo en 1862 y se formó en la Real Academia de Bellas Artes de la ciudad. Al principio trabajó como una artista bastante tradicional. Pintaba retratos y paisajes, y podía parecer una pintora más dentro de las normas de finales del siglo XIX. Sin embargo, en secreto estaba desarrollando otro camino.

Desde joven le interesaron las sesiones espiritistas. Tras la muerte de su hermana Hermina, ese interés se hizo más fuerte. En 1896 creó con otras cuatro mujeres un grupo llamado Las Cinco. Se reunían para intentar comunicarse con espíritus y dejaban por escrito sus experiencias. Hilma creía que algunos de esos mensajes podían guiar su pintura.

En 1906, según sus diarios, aceptó el encargo de crear obras para un templo imaginado. Durante los nueve años siguientes pintó 193 piezas, conocidas como Pinturas para el templo. Usó espirales, círculos, colores vivos y símbolos. Muchas de estas obras no representan objetos concretos, por eso hoy se consideran parte de los primeros pasos del arte abstracto.

Su trabajo apareció antes que el de figuras como Wassily Kandinsky, aunque ella no intentó ocupar ese lugar en la historia. Al morir en 1944, dejó indicado que sus obras abstractas debían esperar veinte años antes de mostrarse. Durante mucho tiempo fueron casi desconocidas. Hoy, exposiciones como la del Grand Palais de París ayudan a situarla como una pionera que fue entendida tarde.

Basado en: Ellen Wexler, Smithsonian Magazine