Hard Rock mantiene vivo su atractivo turístico con música, objetos históricos y hoteles cada vez más ambiciosos.
Hard Rock es un nombre fácil de reconocer para muchos viajeros. Hay restaurantes, hoteles, casinos y salas de conciertos en muchas ciudades del mundo. Dentro suele haber música, camisetas, hamburguesas y objetos de músicos famosos. Para algunas personas es solo un sitio turístico. Para otras, es una forma de recordar canciones, conciertos y viajes en familia.
La historia empezó en Londres en 1971. Dos estadounidenses abrieron un restaurante con comida de estilo americano. Años después, Eric Clapton envió una guitarra al local para guardar su sitio favorito en la barra. Pete Townshend mandó otra guitarra poco después. Así empezó una colección que hoy tiene más de 88.000 piezas.
En esa colección hay guitarras, ropa, letras de canciones y otros recuerdos de artistas conocidos. No hace falta saber toda la historia del rock para mirar estos objetos. Están allí como pequeñas señales de una época, de una canción o de un concierto.
En 2007, la tribu seminola de Florida compró Hard Rock International. Desde entonces, la marca creció mucho más allá de sus cafés. Ahora está presente en más de 80 países. Sus hoteles son más grandes y modernos, pero la música sigue en el centro de la experiencia.
El hotel de Nueva York abrió en 2022. En Las Vegas se espera otro hotel con forma de guitarra en 2027, en el lugar donde estaba The Mirage. Cada ciudad intenta mostrar algo propio. Por eso un Hard Rock en Nueva York no tiene que sentirse igual que uno en Punta Cana o en Davos. La idea es encontrar algo conocido y, al mismo tiempo, algo del lugar que se visita.
Basado en: Jessica Chapel, Condé Nast Traveler
