PolíticaJune 2, 2026

África renegocia el futuro de sus democracias

Golpes y crisis ponen a prueba la democracia en África

Fot. Emilie Iob (VOA), Wikimedia Commons, Public Domain Mark 1.0

C1

Varios países africanos viven entre elecciones, juntas militares y una fuerte perdida de confianza pública.

La democracia africana vive una fase de desgaste que combina golpes militares, elecciones bajo sospecha y distancia entre elites políticas y juventud. En Burkina Faso, Ibrahim Traoré, jefe de la junta instalada tras el golpe de 2022, pidió en abril dejar de lado la democracia. La declaración provocó alarma, pero también encontró eco entre quienes creen que la seguridad frente al yihadismo pesa más que el calendario electoral.

La tendencia es visible en África occidental. Malí, Burkina Faso, Níger y Guinea quedaron bajo control militar entre 2020 y 2023. En enero de 2025, Malí, Níger y Burkina Faso rompieron con ECOWAS y articularon la Alianza de Estados del Sahel. A ello se suman el golpe de Guinea-Bisau en 2025, la toma del poder por militares en Gabón en 2023, la transición castrense de Chad hasta 2025 y la guerra civil de Sudán.

La fragilidad nace de instituciones que con frecuencia no cumplen sus promesas. El PNUD vincula el riesgo de golpes con pobreza, desigualdad, reformas constitucionales interesadas, baja participación de jóvenes y mujeres, mala gobernanza y mayor gastó militar. Cuando se limitan la prensa y la oposición, la confianza cae aún más. Sin embargo, el continente ofrece realidades muy distintas: Cabo Verde destaca por su estabilidad; Ghana y Senegal conservan credibilidad; Sudáfrica combina instituciones fuertes con corrupción y desigualdad; Nigeria ha demostrado capacidad de ajuste. El desafío no es solo votar, sino hacer que el Estado funcione.

Basado en: Antonio Cascais, DW