ViajesSeptember 13, 2026

Gander, una escala convertida en refugio

Gander, el aeropuerto que dio refugio a miles de viajeros

Fot. Aude, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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El aeropuerto canadiense de Gander une la memoria del 11-S con una larga historia de aviación y solidaridad.

El 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos cerró su espacio aéreo tras los ataques terroristas. Más de 4.000 vuelos tuvieron que cambiar de ruta. Treinta y ocho aviones aterrizaron en Gander, una pequeña ciudad de Terranova, en Canadá. Así llegaron casi 7.000 pasajeros y tripulantes a un lugar de unos 10.000 habitantes.

Los vecinos acogieron a todas aquellas personas durante cinco días. Organizaron comida y prepararon alojamientos en viviendas, colegios e iglesias. Los viajeros estaban preocupados y muy lejos de casa, así que la comunidad también les ofreció apoyo y compañía. Esta historia de solidaridad se hizo famosa e inspiró el musical «Come From Away».

Sin embargo, la relación de Gander con la aviación había comenzado mucho antes. El primer avión aterrizó allí en 1938. Por su posición entre Norteamérica y Europa, el aeropuerto era un buen lugar para repostar, reparar aeronaves o atender emergencias. En 1940 ya era el mayor del mundo. Durante la Segunda Guerra Mundial, además, prestó ayuda a los aviones aliados.

En 1959 se inauguró una terminal internacional moderna, decorada con muebles elegantes y obras de arte. Sus salas recibieron a viajeros de numerosos países y a personas famosas. Más tarde, los nuevos aviones pudieron cruzar el Atlántico sin repostar. Las escalas disminuyeron y Gander perdió actividad.

La terminal histórica logró salvarse y reabrió en 2022 como museo. Conserva el estilo de los años cincuenta, el suelo de colores y un mural enorme. El aeropuerto sigue relacionado con uno de cada cinco empleos locales. Para la ciudad, no es solo un lugar de paso: representa su historia y su espíritu acogedor.

Basado en: Nicola Chilton, Condé Nast Traveler